El espíritu del lugar es una meditación gráfica sobre la naturaleza y el esfuerzo humano de transformarla, de habitarla, de hacerla arquitectura. Surge de un material fotográfico inédito que manifiesta vivamente la vocación arquitectónica del ser humano en cuanto capaz de crear para sí un lugar habitable.
Es, además, la plasmación de algunos diálogos con los autores sobre una inquietud común: cómo avivar en el interior del corazón del hombre la huella de Dios que vibra dentro de cada uno. En la contemplación de la naturaleza somos capaces de llegar a esa huella, y en su transformación la expresamos de diversas maneras.
La fisonomía arequipeña muestra la piedra sillar como su elemento más íntimo, y en esta publicación se convierte en un sugestivo escenario de reflexión.







